viernes, 21 de octubre de 2016

Cosas que no se pueden olvidar




El bar de la esquina, no recuerdo su nombre pero la camarera está bastante buena, se ha convertido en mi hogar desde que mi mujer decidiera echarme de casa como a un perro.  No recuerdo el motivo de nuestra discusión, creo que giraba en torno a que me echaran del trabajo o que no era capaz de mantenerme alejado de la cerveza más de dos horas. La cuestión es que me puso las maletas en la puerta y me dijo que me replanteara mi vida.

lunes, 3 de octubre de 2016

¿Compañeros?




Hoy es día veinte de agosto, ¿por qué lo sé sin necesidad de mirar el calendario? Porque hoy es el día en el que se paró mi vida y todo dejó de importar. Hace diez años cerraron la fábrica en la que más de 300 compañeros vivíamos, que no trabajábamos, con una pequeña indemnización para aquellos que tenían un contrato fijo y una buena palmadita en la espalda para los que sólo estábamos para completar plantilla.